Para tu sorpresa, y honestamente también para la mía, existen bodegas de añejamiento submarinas; ¡si!, así como lo leíste, debajo del mar. Nos son bodegas enormes en donde se colocan millones de barricas para la vinificación, sino más bien son cofres de añejamiento; es decir, después de la vinificación, se embotella el vino y se deposita en cofres, los cuales son depositados de diez a veinte metros bajo el mar, lo que, evidentemente, le da un giro de ciento ochenta grados al sabor, el color y el olor del vino por las condiciones climáticas a las que se enfrenta: la presión del mar, la humedad, el movimiento, la luz, la temperatura etc.; todo esto hace que estos vinos sean una experiencia única.
Esta “moda” surgió en Chile por las bodegas “Viña Cassanueva”, y posteriormente se empezó a aplicar en Europa y en casi todo el mundo, principalmente en España. En los mares donde encontramos más bodegas submarinas es en el Pacifico chileno, en el Mediterráneo, el Cantábrico y el Atlántico.
Pero no creas que después del proceso de vinificación, se embotella el vino, se mete en cofres y se avienta al mar; no, la cosa no es tan sencilla, debido a que es un proceso de envejecimiento duraran ahí abajo algunos añitos, por lo que se necesita un envasado especial; la botella tiene que resistir el alta presión que existe a los diez o veinte metros, la etiqueta tiene que resistir el deterioro bajo el agua; y lo más importante: el corcho no se puede salir por ningún motivo y debe de soportar tanto movimiento, deterioro como presión; es por eso que se necesita extremo cuidado en el proceso de embotellamiento para que el envejecimiento submarino tenga éxito.
Pero esta extraordinaria idea no se acaba ahí, las bodegas “Viña Cassanueva” organizan una expedición en busca del tesoro, o al menos así lo llaman ellos. El centro de buceo “Cala Llevadó de Tossa de Mar”, ubicado en las costas de Girona en España, junto con la bodega chilena mencionada, organizan un grupo de buceo en donde se invita a los participantes a escoger su propio vino añejado bajo el mar; se les otorga una llave para que abran uno de los cofres y escojan una de las cuatrocientas botellas para que posteriormente la degusten a la orilla del mar.
Échale un ojo a este video para que te sorprendas más.
El mundo del vino, como ves, es toda una aventura, así que conviértete en un Be Wine Lover como yo.
Be Adventurous… Be Wine.
Vía: www.vinarea.com/ www.osamayor.com/ altosdelvino.blogspot.com/ www.youtube.com


